Los referentes

La felicidad, a través de la realización profesional haciendo lo que les gusta, es una constante que comparten todos estos potenciales emprendedores. También el de la reafirmación generacional. “Agradezco lo que mis padres me han dado, pero no me conformo con eso. Yo quiero ir más allá, hacer algo propio y luchar por conseguir mis sueños”, dice Pablo Martín Gil-Delgado. Estudiante de Marketing y Publicidad, lo que le gusta a este joven de 18 años es la magia y la moda. Coincidimos con él en una conferencia para emprendedores que ofrecieron los hermanos Clemente y Álvaro Cebrián, fundadores de El Ganso a quienes se acercó, una vez finalizada, para pedir consejo de cómo sacar adelante Venn Brand,  la marca de moda que ha creado junto a su pareja, Andrea Venn. “A nosotros también nos gustaría crear una marca que pudiese identificar cualquiera a primera vista”, dice.

Sabe “perfectamente” quien es Amancio Ortega, pero sus referentes son más cercanos. “Me interesan los emprendedores españoles más jóvenes, como los fundadores de Wallapop o los creadores de la marca de relojes C21bebrave. De estos últimos leí una frase que me gustó mucho en la que decían que ellos no hacían relojes, sino una marca de personas con valores. Me pareció una forma original de ir un paso más allá”.

Al equipo de Venn Brand acaba de unirse, de forma esporádica, un compañero de facultad de Pablo Martín, Miguel Lomba Martínez, otro joven de 18 años a quien, además de hacer monólogos, le gusta el mundo de los negocios. Lleva 2 años enfrascado en un proyecto familiar, con sus dos primos y su hermano de 16 años, dentro del sector vitivinícola. El abuelo ocupa un puesto honorífico dentro de la empresa Vitheras, el nombre de la marca que han creado, por ser él quien les inculcó el gusanillo durante los veranos de los nietos en Cangas de Narcea (Asturias).

Valencia Plaza


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